Vitrina refrigerada - 150 x 33 cm - 7 contenedores GN 1/4
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 690,00 €
Vitrina refrigerada - 200 x 39 cm - cubierta de vidrio
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 984,00 €
Vitrina refrigerada - 180 x 33 cm h- cubierta de cristal
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 722,00 €
Vitrina refrigerada - 120 x 33 cm - 5 contenedores GN 1/4
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 644,00 €
Vitrina refrigerada - 180 x 39 cm - 8 contenedores GN 1/3
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 996,00 €
Vitrina refrigerada - 140 x 39 cm - 5 contenedores GN 1/3
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 637,00 €
Vitrina refrigerada - 200 x 39 cm - 9 contenedores GN 1/3
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 846,00 €
Vitrina refrigerada - 160 x 39 cm - 7 contenedores GN 1/3
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 810,00 €
Vitrina refrigerada - 150 x 39 cm - 6 contenedores GN 1/3
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 683,00 €
Cuando trabajas de cara al cliente, la refrigeración no solo es una cuestión de seguridad alimentaria - también es parte de la experiencia. Los frigoríficos de mostrador te permiten mantener ingredientes y elaboraciones a la temperatura adecuada mientras los presentas de forma ordenada, limpia y apetecible. Son una solución ideal si preparas tapas, sándwiches, ensaladas, poke, sushi, postres o cualquier servicio donde la rapidez y la visibilidad marcan la diferencia.
Este tipo de vitrina refrigerada está pensada para colocarse sobre una encimera o mesa de trabajo, justo donde montas platos y porcionas. Así reduces desplazamientos, agilizas el servicio y evitas abrir y cerrar equipos de almacenamiento continuamente. Además, al tener los productos a la vista, te resulta más fácil controlar el stock, reponer a tiempo y minimizar desperdicios, algo clave en horas punta.
La presentación cuenta - por eso muchas unidades incorporan cubierta de cristal o vidrio, que protege de salpicaduras y contacto directo sin ocultar el contenido. Este detalle mejora la higiene en mostrador y transmite confianza al cliente, especialmente en autoservicio o barra. Al mismo tiempo, la estructura suele estar diseñada para una limpieza rápida, con superficies lisas y accesibles que facilitan mantener un estándar alto de orden durante todo el turno.
En esta categoría encuentras formatos pensados para distintos espacios y volúmenes de trabajo. Por ejemplo, una vitrina refrigerada de 200 x 39 cm con cubierta de vidrio te ofrece una zona amplia de exposición, ideal para cartas extensas o para separar ingredientes por familias (vegetales, proteínas, salsas y toppings). Si buscas un equilibrio entre tamaño y practicidad, una vitrina de 150 x 33 cm con 7 contenedores GN 1/4 encaja muy bien en barras compactas, mientras que opciones más largas, como 200 x 33 cm con 10 contenedores GN 1/4, te permiten trabajar con variedad sin perder el control visual de cada ingrediente.
La compatibilidad con recipientes Gastronorm (GN) es una de las grandes ventajas de los frigoríficos de mostrador, porque te permite estandarizar el mise en place y adaptar el equipo a tu operativa diaria. Puedes preparar, almacenar, trasladar y servir usando los mismos formatos, lo que simplifica procesos, evita trasvases y te ayuda a mantener una línea de trabajo constante, incluso cuando cambias de menú o incrementas el número de referencias.
Dentro de las configuraciones más habituales, los GN 1/4 son perfectos para ingredientes en porciones más pequeñas o para disponer muchas opciones a la vez. Un modelo con 10 contenedores GN 1/4 es especialmente útil si trabajas con toppings, guarniciones y salsas variadas. Si prefieres recipientes de mayor capacidad, las vitrinas con GN 1/3 te dan más volumen por compartimento; una vitrina refrigerada de 180 x 39 cm con 8 contenedores GN 1/3 es una elección muy práctica para cocinas que preparan grandes cantidades de ingredientes base (quesos, fiambres, verduras cortadas, frutas o masas preporcionadas) y quieren reducir la frecuencia de reposición.
La profundidad y el ancho influyen en cómo organizas tu estación. Los equipos de 33 cm de fondo resultan muy cómodos cuando el espacio es limitado, sin renunciar a una alineación clara de recipientes. Los de 39 cm ofrecen margen adicional para una presentación más holgada y para una manipulación más cómoda durante el emplatado. En ambos casos, el objetivo es el mismo - que puedas trabajar con las manos libres, con cada ingrediente identificado y al alcance, manteniendo una estética profesional en el mostrador.
También importa el tipo de cubierta. La cubierta de cristal ayuda a proteger los alimentos y reduce la exposición al ambiente, algo valioso cuando hay tránsito constante en barra. Si atiendes al público en primera línea, una vitrina bien iluminada y visualmente limpia refuerza la percepción de calidad. Y si trabajas solo para cocina, la protección sigue siendo útil para mantener el orden y evitar contaminaciones cruzadas durante el servicio.
Para acertar con tus frigoríficos de mostrador, define primero el uso principal - ¿vas a exponer ingredientes para montaje rápido o elaboraciones listas para servir? Después, calcula cuántas referencias necesitas tener disponibles a la vez y con qué rotación. Si cambias mucho de carta o trabajas con muchos toppings, te conviene priorizar más compartimentos (por ejemplo, GN 1/4). Si mueves grandes volúmenes de cada ingrediente, te interesa más capacidad por cubeta (como GN 1/3). En paralelo, mide el espacio real de tu encimera, teniendo en cuenta el acceso para reposición y limpieza, y el margen para manipular alimentos sin estrecheces.
Otro punto clave es la higiene operativa - busca una distribución que te permita mantener separación entre ingredientes, una cubierta que proteja del entorno y un diseño que facilite limpiar sin desmontajes complicados. Piensa también en tu flujo de trabajo - si preparas por la mañana y sirves durante horas, es esencial que la vitrina te permita reponer rápido, identificar a simple vista lo que falta y mantener una presentación uniforme durante todo el turno.
Si quieres construir una línea de frío completa y coherente, puedes combinar la vitrina de mostrador con equipos que amplían almacenamiento y capacidad de producción. Para tener reservas de producto congelado cerca de la zona de preparación, consulta mesas congeladoras. Si necesitas refrigeración adicional integrada bajo la encimera para bandejas, bebidas o ingredientes de reposición, te encajará un bajo mostrador refrigerado. Y si tu servicio gira en torno al montaje de pizzas, una estación específica con ingredientes ordenados y siempre listos puede empezar con mesas refrigeradas para pizza, creando un conjunto eficiente donde cada equipo cumple una función clara.
El resultado es una estación más rápida, más limpia y más rentable - ingredientes bien conservados, mejor visibilidad, menos tiempos muertos y una presentación que acompaña tu propuesta gastronómica. Con el frigorífico de mostrador adecuado, conviertes el espacio de trabajo en un punto fuerte del servicio, tanto para tu equipo como para quien está al otro lado de la barra.