Polea con gancho - 10 t - diámetro de la cuerda 1 mm - 14 mm
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 42,00 €
Cabrestante todoterreno - 2.040 kg - 4.500 lbs - 12 V - 15.5 m cable de acero
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 159,00 €
Placa de montaje para cabrestante - 920 x 182 mm - max. 13.500 lbs - 6.136 kg
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 68,00 €
Pinza para vigas - 5000 kg
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 119,00 €
Pinza para vigas - 1000 kg
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 55,00 €
Pinza para vigas - 3000 kg
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 97,00 €
Cuando necesitas mover, arrastrar o recuperar una carga con seguridad y precisión, los cabrestantes eléctricos se convierten en tu mejor aliado. Están pensados para darte potencia constante con un manejo sencillo - accionas el motor, controlas el enrollado del cable y ajustas la tensión para que el trabajo sea fluido, sin tirones ni improvisaciones. Ya sea en un entorno todoterreno, en un remolque, en una zona de mantenimiento o en un punto de trabajo donde la tracción lo es todo, un cabrestante bien dimensionado marca la diferencia entre “poder” y “poder hacerlo bien”.
En esta categoría encuentras cabrestantes todoterreno muy populares por su equilibrio entre fuerza y tamaño, como los modelos de 4.500 lbs (2.040 kg), ideales si buscas una solución robusta para recuperar vehículos, mover cargas en rampas o ayudarte en maniobras exigentes. Si tu prioridad es un conjunto más compacto sin renunciar a rendimiento, también tienes opciones de 3.500 lbs (1.590 kg), incluso configuraciones con polea de reenvío para mejorar la capacidad de tiro o cambiar el ángulo de trabajo cuando el punto de anclaje no está alineado. Para tareas más ligeras o para montajes donde el peso y el consumo importan, los cabrestantes de 2.000 lbs (907 kg) te permiten trabajar con un equipo manejable y eficaz.
La experiencia de uso también cuenta. Por eso, además del cabrestante, puedes completar el sistema con un mando a distancia para cabrestante de 12 V y alcance de 30 m, pensado para que te coloques en una posición más segura y con mejor visibilidad de la carga. Con un control remoto ganas comodidad, reduces riesgos y mejoras la coordinación si trabajas con otra persona, especialmente en rescates o maniobras en las que cada centímetro importa.
Elegir entre cabrestantes eléctricos no consiste solo en mirar la capacidad máxima - lo importante es que el conjunto esté adaptado a tu forma de trabajar. Empieza por definir el tipo de carga y las condiciones reales - superficie (barro, grava, pendiente), distancia de tiro, frecuencia de uso y margen de seguridad. Una regla práctica es no trabajar al límite; si prevés esfuerzos altos, te conviene sobredimensionar para que el motor y la transmisión trabajen con menos estrés y tengas una respuesta más estable.
El montaje es igual de decisivo. Una placa de montaje para cabrestante de 920 x 182 mm, con resistencia máxima de 13.500 lbs (6.136 kg), te ayuda a fijar el equipo con solidez y a repartir las fuerzas sobre la estructura. Una base firme reduce vibraciones, evita torsiones y mejora el alineado del cable, lo que se traduce en un enrollado más uniforme y una vida útil mayor del conjunto. Si buscas una salida de cable más suave y protectora, una guía de rodillos de 4 rodillos (hasta 3.500 lbs/1.590 kg) mantiene el cable centrado, minimiza el roce en bordes y ayuda a que el tiro sea más controlable cuando la tracción no es completamente frontal.
Las poleas con gancho son otro accesorio clave para sacar el máximo partido a tu cabrestante. Según tu necesidad, puedes optar por poleas de 2.000 kg, 4.000 kg, 8.000 kg o 10 t, cuidando siempre la compatibilidad con el diámetro del cable (por ejemplo, rangos habituales entre 1 mm y 14 mm o configuraciones específicas como 7 mm). Con un reenvío bien planteado puedes multiplicar la capacidad efectiva de tiro, reducir la carga sobre el cable y el motor, o redirigir la fuerza para trabajar en espacios donde no puedes anclarte en línea recta. Todo esto se traduce en maniobras más limpias, menos esfuerzo mecánico y un control superior de la tensión.
Para trabajar con confianza, revisa siempre el estado del cable, el anclaje y la trayectoria de la carga antes de accionar el cabrestante. Mantén la zona despejada, evita ángulos extremos y planifica una ruta de tiro que minimice roces y obstáculos. Así aprovechas la potencia del equipo sin comprometer la seguridad ni la estabilidad del montaje.
En muchos proyectos, además de tirar o arrastrar, también necesitas elevar, posicionar y desplazar cargas con precisión. Los cabrestantes eléctricos cubren de forma excelente la tracción, pero puedes complementar tu taller o zona de trabajo con soluciones específicas de elevación cuando la tarea lo requiere. Si tu objetivo es levantar con control vertical y alta estabilidad, puedes combinar tu sistema con polipastos de cadena eléctricos, especialmente útiles cuando buscas una elevación progresiva y una sujeción firme de la carga.
Cuando trabajas con recorridos definidos y quieres un manejo práctico del cable en operaciones de izado, el polipasto eléctrico de cable aporta una solución eficiente para subir y bajar materiales, facilitando tareas de mantenimiento, montaje o manipulación en altura. Y si tu reto está en mover la carga de forma lateral a lo largo de una viga o carril, los carros polipasto te permiten desplazar el punto de carga con suavidad, mejorando la ergonomía y reduciendo tiempos de reposicionamiento.
Con una selección adecuada de cabrestante, accesorios de guiado y reenvío, y los complementos de elevación cuando los necesitas, construyes un sistema coherente - traccionas, rediriges, aseguras y posicionas con un nivel de control que se nota en cada maniobra. Así trabajas más rápido, con menos esfuerzo y con la tranquilidad de contar con componentes pensados para rendir en situaciones exigentes, desde el rescate todoterreno hasta el uso continuo en tareas técnicas y de mantenimiento.