Grúa de carga con cabrestante de 12 V - 800 kg - 360°
Polipasto - 1600 W - 990 kg - 12 m
Garra para madera - para cargador frontal - 1360 kg - acero al carbono
Base rodante para barriles - Ø 60 cm - 300 kg
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 85,00 €
Cabrestante todoterreno - 1.130 kg - 2.500 lbs
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 45,00 €
Polipasto de cadena eléctrico - 150 kg - 3 m
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 193,00 €
Cabrestante todoterreno - 2.040 kg - 4.500 lbs - 12 V - 15.5 m cable de acero
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 159,00 €
Placa de montaje para cabrestante - 920 x 182 mm - max. 13.500 lbs - 6.136 kg
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 68,00 €
Polipasto con carro - 300 kg
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 299,00 €
Brazo para Polipasto - 1.000 kg
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 69,00 €
Carro para polipasto - 1.000 kg - rango de ajuste 70-110 mm - con cadena
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 68,00 €
Carro para polipasto - 2000 kg - ajuste de ancho de 110 - 220 mm
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 95,00 €
Polipasto - 450 W - 200 kg - 12 m
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 154,00 €
Carro para polipasto - 1000 kg - ajuste de ancho de 80 - 200 mm
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 64,00 €
Grúa de carga - hidráulica - 900 kg - 360°
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 257,00 €
Pinza para vigas - 5000 kg
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 119,00 €
Pinza para vigas - 1000 kg
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 55,00 €
Cuando necesitas manipular peso de forma fiable, los polipastos y cabrestantes se convierten en tu mejor aliado - te permiten elevar, bajar o arrastrar cargas con un control preciso y reduciendo el esfuerzo físico. Esta categoría está pensada para talleres, almacenes, obras, mantenimiento industrial y también para usos exigentes en exterior, donde la potencia y la resistencia marcan la diferencia.
Un polipasto es ideal si tu prioridad es la elevación vertical - motores, vigas, maquinaria, componentes metálicos o materiales de construcción. Un cabrestante, en cambio, destaca en el arrastre y la recuperación - mover un vehículo, tensar un cable, posicionar una carga o salvar un desnivel. Elegir bien significa ganar tiempo, minimizar riesgos y trabajar con una metodología más limpia y repetible, incluso en tareas repetitivas.
Para acertar, fíjate en tres claves - la capacidad de carga real (con margen de seguridad), la altura o longitud útil (recorrido de elevación o cable) y el tipo de accionamiento (manual o eléctrico). También importa el entorno - humedad, polvo, trabajo intensivo, disponibilidad de punto de anclaje y espacio para maniobrar. Con una selección adecuada, tus movimientos serán más suaves, el posicionamiento más exacto y la operación mucho más segura.
El polipasto de cadena es una solución clásica por una razón - combina robustez, estabilidad y un manejo intuitivo. Si trabajas con cargas suspendidas y necesitas precisión milimétrica, la cadena ofrece una respuesta directa y un control muy fino al subir o bajar. Es una opción especialmente práctica cuando no quieres depender de una toma de corriente o cuando el trabajo exige un equipo resistente que aguante jornadas intensas.
Dentro de los modelos más representativos, encontrarás polipastos de cadena con capacidades en torno a 1.000 kg y grandes recorridos, como versiones de hasta 12 m, ideales si mueves cargas entre niveles o necesitas salvar una altura considerable. Para operaciones más pesadas, también existen configuraciones que alcanzan 2.000 kg o 3.000 kg con recorridos típicos de 3 a 6 m, pensadas para mantenimiento de maquinaria, montaje estructural o manipulación de piezas voluminosas.
Si buscas un extra de versatilidad, un polipasto con carro te ayuda a desplazar la carga lateralmente sobre una viga, reduciendo maniobras y mejorando la ergonomía. Esta combinación resulta muy útil en puentes grúa ligeros, carriles internos o zonas de carga donde necesitas “elevar y llevar” en un solo flujo. Y si tu trabajo requiere posicionar la carga sin tirones, la elección de ganchos robustos, pestillos de seguridad y una cadena de calidad es clave para mantener un ritmo de trabajo estable y predecible.
Cuando la productividad manda o la carga se mueve con frecuencia, el accionamiento eléctrico marca una diferencia evidente. Un polipasto eléctrico te permite elevar con menos esfuerzo, mantener un ritmo constante y repetir ciclos con mayor comodidad. Por ejemplo, un polipasto eléctrico compacto puede ser perfecto para maniobras rápidas en banco de trabajo, mientras que soluciones más potentes te ayudan a levantar cargas mayores con recorridos amplios cuando el trabajo lo exige.
En aplicaciones de arrastre y recuperación, un cabrestante todoterreno puede ser decisivo para mover un vehículo, rescatarlo en terrenos complicados o posicionarlo con seguridad. Si además quieres simplificar tu elección, puedes explorar directamente los cabrestantes eléctricos cuando priorizas potencia y rapidez, o elegir un cabrestante manual si buscas una solución independiente, resistente y lista para actuar sin alimentación eléctrica.
Para que todo funcione de forma fluida, los complementos adecuados son tan importantes como el equipo principal. Poleas con gancho de alta capacidad te ayudan a redirigir el tiro, mejorar el ángulo de trabajo o multiplicar la fuerza cuando la situación lo requiere. Y si quieres adaptar tu configuración a cada tarea, en accesorios para cabrestantes encontrarás opciones pensadas para optimizar el guiado, el anclaje y el manejo del cable. Con el conjunto correcto, ganas control, reduces el desgaste y trabajas con más confianza en cada maniobra.
Sea cual sea tu objetivo —elevar, posicionar o arrastrar—, la clave está en elegir la capacidad adecuada, asegurar un punto de fijación sólido y mantener una operación ordenada - recorridos libres de obstáculos, carga equilibrada y movimientos progresivos. Así consigues que tus polipastos y cabrestantes rindan al máximo, protegiendo tanto la carga como tu espacio de trabajo y, sobre todo, tu seguridad.