Placa calefactora - 30 x 30 cm - hasta 350 °C - 20 kg
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 319,00 €
Bomba de vacío - manómetro - 10 L/min - sin aceite
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 192,00 €
Placa calefactora - 45 x 35 cm - hasta 350 °C - 30 kg
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 431,00 €
Banco de flujo laminar - 240 W
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 2249,00 €
Cabina de flujo laminar - 110 W
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 999,00 €
Matraz de fondo redondo - 2000 ml
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 34,00 €
Embudo de laboratorio con frita - con membrana - 500 ml - esmerilado normalizado: 24/40
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 53,00 €
Bomba de vacío - manómetro - 15 L/min - sin aceite
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 279,00 €
Cuando trabajas en un entorno técnico, cada detalle cuenta - la estabilidad térmica, la limpieza del montaje, la repetibilidad de un proceso y la seguridad de tus muestras. En la categoría de accesorios para laboratorio encuentras herramientas pensadas para acompañarte en tareas diarias de síntesis, preparación de muestras, control de calidad y enseñanza. La idea es simple - que puedas montar, ajustar y ejecutar tus procedimientos con confianza, reduciendo errores y ganando tiempo en cada jornada.
Para procesos que requieren temperatura uniforme y superficie estable, una placa calefactora te permite calentar recipientes y montajes con un control sólido. Modelos con superficies amplias (por ejemplo, 30 x 30 cm o 45 x 35 cm) soportan cargas elevadas y alcanzan temperaturas de hasta 350 °C, lo que resulta útil tanto para calentar soluciones como para mantener reacciones o evaporaciones bajo condiciones constantes. Al tener una zona de apoyo amplia, puedes trabajar con recipientes grandes y con accesorios auxiliares, manteniendo el área de trabajo ordenada y predecible.
Si necesitas acelerar filtraciones o facilitar operaciones de secado y desgasificación, una bomba de vacío sin aceite con manómetro te da un control directo del proceso y evita riesgos asociados a vapores o mantenimiento por lubricación. Al poder leer la presión, ajustas el punto de trabajo con precisión y adaptas el vacío al material, al caudal requerido y al tipo de filtración, minimizando pérdidas de muestra. Además, integrar el vacío en tu rutina suele traducirse en tiempos de proceso más cortos y resultados más consistentes.
Para completar el ecosistema del banco de trabajo, puedes coordinar estos accesorios con otros equipos de medición y control. Si tu montaje incluye electrónica o ensayos que dependen de tensión y corriente estables, te interesa explorar fuentes de alimentación de laboratorio; y si buscas ampliar capacidades para tareas específicas, encontrarás soluciones complementarias en aparatos de laboratorio. Así construyes un entorno coherente donde cada componente suma precisión y seguridad.
El material de vidrio es el corazón de muchos procedimientos, y su principal ventaja es que te ofrece resistencia química, transparencia para controlar el proceso y compatibilidad con uniones estandarizadas. Un matraz de fondo redondo de gran capacidad (por ejemplo, 2000 ml) es una pieza clave cuando trabajas con calentamiento homogéneo, reflujo o destilación. Su geometría ayuda a distribuir el calor y favorece la agitación del líquido, lo que puede mejorar la estabilidad de la reacción y reducir puntos calientes.
En filtración, un embudo de laboratorio con frita y membrana, con esmerilado normalizado 24/40, te permite integrar el filtrado en un sistema más amplio de forma segura y hermética. Al contar con junta esmerilada estándar, conectas el embudo con otros elementos del montaje sin improvisaciones, disminuyendo el riesgo de fugas y mejorando la repetibilidad entre lotes. También puedes elegir la capacidad que mejor se adapte a tu volumen de trabajo, para no sobredimensionar ni quedarte corto en cada operación.
Si tu rutina incluye separaciones, purificaciones o control de puntos de ebullición, un set de destilación con múltiples piezas y junta esmerilada estándar 24/40 te ayuda a montar configuraciones completas sin buscar componentes dispersos. Tener compatibilidad dimensional entre piezas facilita el ajuste, reduce tensiones mecánicas y te permite cambiar de configuración con rapidez - desde destilación simple hasta variantes que exigen más etapas de condensación o adaptadores específicos.
Para procesos donde la preparación de la muestra es crítica, conviene que el vidrio y la filtración convivan con equipos de mezcla y separación. Si trabajas con suspensiones o necesitas homogenizar antes de filtrar o destilar, los agitadores eléctricos pueden ayudarte a mantener la muestra uniforme; y si realizas fraccionamientos por densidad o limpiezas de extractos, las centrífugas de laboratorio aportan una vía rápida y repetible para separar fases o partículas. Con un flujo bien diseñado, reduces retrabajos y obtienes datos más comparables.
Además del proceso en sí, el entorno marca la diferencia. Cuando manipulas muestras sensibles o te preocupa la contaminación cruzada, una cabina o un banco de flujo laminar crea una zona de trabajo más protegida y estable. Esto resulta especialmente útil para tareas donde la limpieza del aire y la disciplina del procedimiento son esenciales, como preparación de medios, manipulación de componentes delicados o acondicionamiento de material antes de un análisis. Al contar con un espacio definido, te resulta más fácil estandarizar hábitos y mantener una operativa segura.
La eficiencia también depende de cómo te mueves por el laboratorio. Disponer de una logística clara evita interrupciones, golpes accidentales y pérdidas de tiempo buscando herramientas. Si necesitas trasladar material, recipientes o equipos entre puestos de trabajo, los carros de laboratorio te ayudan a organizar el flujo de tareas y a mantener cada zona con lo imprescindible. Una estación móvil bien planificada puede ser la diferencia entre un montaje fluido y una jornada llena de idas y venidas.
En conjunto, estos accesorios para laboratorio están pensados para que tu día a día sea más estable - calor controlado cuando lo necesitas, filtración y uniones normalizadas para montajes fiables, vacío sin aceite para procesos limpios, y soluciones de entorno para proteger muestras y mantener el orden. Si priorizas la consistencia, la seguridad y el rendimiento, construir tu estación con piezas compatibles y orientadas a tu método de trabajo te permite avanzar con más confianza, documentar mejor tus resultados y escalar tus procesos sin sacrificar calidad.