Báscula de suelo - 300 kg / 100 g - alfombrilla antideslizante - LCD
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 269,00 €
Carro de transporte - 400 kg
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 121,00 €
Báscula de suelo - 150 kg / 50 g - alfombrilla antideslizate - LCD
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 279,00 €
Báscula de suelo - 1000 kg / 0,2 kg - 60 x 80 cm - LCD sin cable
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 239,00 €
Barras pesadoras - 5000 kg / 1 kg - 100 x 10 cm - LCD externa
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 539,00 €
Carro de transporte - hasta 300 kg - plegable
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 155,00 €
Báscula de suelo ECO - 3000 kg / 1 kg - 150 x 150 cm - LCD
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 618,00 €
Carro de transporte - hasta 330 kg
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 114,00 €
Báscula de suelo - 300 kg / 100 g - 100 x 95 cm - LCD
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 856,00 €
Báscula de suelo ECO - 1000 kg / 0,5 kg - 100 x 100 cm - LCD
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 435,00 €
Báscula de suelo - 3000 kg / 1 kg - 150 x 150 cm - LCD externa
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 759,00 €
Báscula de suelo - 5000 kg / 2 kg - 150 x 150 cm - LCD externa
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 778,00 €
Báscula de suelo - calibrada - 600 kg / 0,2 kg - 100 x 120 cm - LED
Báscula de suelo - 500 kg / 100 g - 1000 x 500 mm - LCD
Precio más reducido en los 30 días anteriores al descuento: 299,00 €
Cuando el ritmo de entradas y salidas aprieta, el equipamiento de almacén se convierte en tu mejor aliado para ganar tiempo sin renunciar a la seguridad. Aquí encuentras soluciones pensadas para el día a día - desde mover bultos y preparar pedidos hasta gestionar palés y cargas voluminosas con menos esfuerzo y más control.
Si necesitas desplazarte por pasillos, muelles o zonas de picking, un carro de transporte es una opción práctica y versátil. Según tu operativa, puedes elegir modelos robustos para cargas elevadas (por ejemplo, hasta 400 kg) o versiones plegables que se guardan con facilidad cuando el espacio es limitado. Las plataformas estables y las ruedas adecuadas te ayudan a maniobrar con precisión, reduciendo tirones y movimientos bruscos.
Para movimientos puntuales o cuando tienes que salvar bordillos, umbrales o zonas estrechas, una carretilla de mano es una herramienta esencial. Te permite levantar y trasladar cajas, sacos o paquetes con mayor ergonomía, minimizando la carga sobre la espalda y mejorando la postura durante el transporte interno.
La seguridad también se decide en el suelo. Una alfombrilla antideslizante, especialmente en áreas donde se trabaja con peso o se realizan giros, aporta una pisada más firme y ayuda a reducir resbalones. Además, es un complemento sencillo para delimitar áreas de trabajo y mejorar la sensación de orden en puestos de preparación o control.
Si tu objetivo es optimizar el flujo general, te conviene planificar el recorrido de las cargas - entrada, ubicación, picking, consolidación y expedición. En esa visión, el equipamiento correcto evita recorridos repetidos, reduce el cansancio y permite que cada movimiento sume a la productividad.
Para completar la operativa de movimiento con soluciones coherentes, puedes combinar tus herramientas con una selección de transporte y almacenamiento que encaja tanto en almacenes pequeños como en instalaciones con alto volumen de trabajo.
Pesaje y logística van de la mano. Con una báscula de suelo controlas entradas de mercancía, verificas expediciones y reduces incidencias por diferencias de peso. Esto es clave si trabajas con palés, contenedores o cargas que deben cumplir límites específicos durante el envío o el almacenamiento.
En función de tu necesidad, puedes optar por capacidades de 150 kg para bultos y cajas pesadas, o subir a 1000, 3000 e incluso 5000 kg para palés y cargas industriales. También es importante la resolución - cuanto más preciso sea el incremento de lectura (por ejemplo, 50 g, 0,2 kg o 1 kg), más fácil te resulta controlar mermas, comprobar unidades o verificar materias primas.
La superficie de pesaje marca la diferencia en la comodidad de uso. Plataformas de 60 x 80 cm o 100 x 100 cm funcionan bien para palés estándar, mientras que opciones de 120 x 120 cm o 150 x 150 cm te dan margen para cargas voluminosas y para centrar la mercancía sin maniobras innecesarias. Si trabajas con transpaleta, una plataforma amplia facilita entrar y salir de forma fluida.
La visibilidad del resultado es igual de importante - una pantalla LCD externa te permite leer el peso sin agacharte y sin perder tiempo buscando el ángulo. En entornos con poca luz o para lecturas rápidas, un display LED puede mejorar todavía más la claridad. Y si el puesto de pesaje está alejado de la plataforma o necesitas flexibilidad, una opción sin cable ayuda a reorganizar el espacio según la demanda.
Para cargas alargadas, irregulares o cuando el formato de la mercancía no encaja bien en una plataforma, las barras pesadoras son una alternativa muy práctica. Te permiten colocar el peso donde lo necesitas, adaptarte a distintos tamaños y mantener un sistema de control eficaz sin obligarte a cambiar tu forma de manipular la carga.
Un consejo útil - define primero tu peso máximo habitual y añade un margen de seguridad. Después elige la resolución en función de lo que controlas (expedición general, control de materias, verificación de lotes) y, por último, ajusta el tamaño de la plataforma al tipo de palé o contenedor que más usas. Así evitas comprar de más o quedarte corto cuando el volumen crece.
Un almacén eficiente no solo se mueve bien - también se organiza bien. El equipamiento de almacén orientado a la organización te ayuda a reducir tiempos de búsqueda, mejorar la reposición y mantener zonas de trabajo claras. Cuando cada cosa tiene su sitio, tú y tu equipo trabajáis con menos interrupciones y con un ritmo más constante.
La estructura de almacenaje es la base para que el resto funcione. Con estanterías de almacenamiento puedes aprovechar la altura, separar referencias por rotación y crear ubicaciones lógicas para picking. Esto mejora la trazabilidad interna y te permite implementar métodos sencillos de orden, como separar por familias de producto o por frecuencia de salida.
Para tareas diarias como etiquetar, agrupar, proteger o preparar paquetes, contar con el material de almacenaje adecuado aporta consistencia al proceso. La preparación de pedidos se vuelve más predecible cuando estandarizas cómo se agrupan unidades, cómo se protegen los artículos y cómo se dejan listos para expedición.
La clave está en diseñar un flujo sin fricciones - recibes, verificas con una báscula de suelo, ubicas en estanterías, repones, preparas y mueves con carro o carretilla según el tipo de carga. Con esta combinación, reduces recorridos innecesarios, minimizas errores y mantienes la seguridad en cada paso.
Si estás mejorando tu almacén por fases, empieza por lo que te aporta retorno inmediato - mover cargas con menos esfuerzo, pesar con fiabilidad y ordenar para encontrar rápido. A partir de ahí, podrás ajustar capacidades, tamaños de plataforma y soluciones de transporte interno hasta conseguir un entorno de trabajo cómodo, seguro y preparado para crecer contigo.